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domingo, 30 de octubre de 2011
¿En qué quedamos?
La nueva investigación se publica en un momento de intenso debate científico, cuando todavía no se han apagado los ecos de las discusiones que desató la decisión de incluir los teléfonos móviles entre los agentes posiblemente carcinógenos. La resolución la adoptó a finales de mayo la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras revisar todas las investigaciones publicadas hasta entonces sobre la cuestión. No obstante, los científicos responsables de tal pronunciamiento insistieron en la necesidad de llevar a cabo más estudios a largo plazo para llegar a una conclusión definitiva.
Pues bien, la revista 'British Medical Journal' ('BMJ') recoge en su última edición un buen ejemplo de análisis durante un extenso periodo de tiempo. En términos técnicos, constituye un estudio de cohortes. Se trata de la prolongación de un trabajo que evaluó a todos los usuarios de móviles entre 1996 y 2002, sin hallar ninguna relación con el desarrollo de cáncer.
Ahora, los investigadores han llegado hasta 2007, lo que implica un seguimiento de 10 años o más de buena parte de las más de 350.000 personas con contrato de telefonía móvil en Dinamarca. Dichos individuos fueron comparados con quienes no tenían suscrito ningún contrato y la información sobre la incidencia de tumores se obtuvo del Registro Danés de Cáncer, que también abarca a la totalidad de la población. Los resultados no variaron: el riesgo de cáncer cerebral era el mismo en ambos grupos.
Alguien podría pensar que este estudio tiene todas las papeletas para poner fin a la discusión sobre los supuestos peligros de los móviles. Es más, se podría instar a la IARC a revocar su clasificación como posiblemente carcinógenos. Sin embargo, los propios científicos responsables de la investigación creen que aún no se puede dar carpetazo. Lo que sí se podría descartar es que se vayan a disparar en los próximos años los tumores cerebrales, puesto que en tal caso ya se habrían observado ciertas evidencias.
Si quereis leer mas sobre este artículo, aquí teneis el enlace: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/10/20/oncologia/1319134603.html
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